Caudalímetro electromagnético
Los caudalímetros electromagnéticos son versátiles y aplicables en diversos sectores industriales, basándose en la ley de inducción de Faraday. Para garantizar la precisión, el líquido debe tener una conductividad mínima de 20 μS/cm.
Estos medidores, sin partes móviles, pueden medir el caudal de cualquier fluido conductor, como cerveza, ácidos, aguas residuales, entre otros.
Disponible en varias configuraciones, el caudalímetro electromagnético puede contar con un convertidor remoto o integrado, alimentación de CA, CC o por batería, y diversas conexiones de proceso (bridas, wafer o Tri-Clamp). Además, el recubrimiento y los electrodos se dimensionan según el fluido a medir, lo que garantiza una mayor durabilidad y rendimiento.


Caudalímetro electromagnético +
Diámetro nominal: DN 3 – 3.000 mm.
Rango de velocidad: 0,1 a 15 m/s.
Temperatura de trabajo: Ambiente hasta 40 °C, 100 °C, 120 °C y 160 °C. Según especificación.
Material del cuerpo del sensor: acero al carbono 1020 con pintura electrostática o acero inoxidable 316L
Electrodo: acero inoxidable 316L, Hastelloy B o C, titanio, tantalio
Recubrimiento: Neopreno, PTFE, PFA, F46, Poliuretano.
Clase de protección del sensor: IP67 o IP68.
Clase de protección del convertidor: IP65.
Alimentación: 85 a 250 V CA, 20 a 36 V CC, batería (3,6 V)
Señal de salida: Analógica 4 a 20 mA, frecuencia de pulso y pulso (totalización).
Salida de comando: flujo alto y bajo
Comunicación digital: Modbus RTU (estándar); Hart, Profibus y otros bajo pedido

